Somos un Movimiento Internacional dentro de la Iglesia Católica, en la búsqueda de Justicia e igualdad para mujeres y hombres en la inclusividad según la propuesta de Jesús de Nazaret

Vivir y anunciar el Evangelio.

No somos un sindicado dentro de la Iglesia. No es una segunda opción, después del trabajo laboral. Prima anunciar el Evangelio, el cuidado y servicio a los más necesitados.

AQUÍ TIENES INFORMACIÓN SOBRE NUESTRO MOVIMIENTO:

http://romancatholicwomenpriests.org/

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/

http://arcwp.org/

https://arcwpamericadelsur.wordpress.com/

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A partir del siglo III y a través de una serie de vicisitudes históricas que afectan a la Iglesia y a los cristianos, se produjeron cambios de todo tipo que vinieron a afectar a la dirección y sentido primigenio del proyecto de Jesús de Nazareth, al menos en la forma de presentar dicho proyecto. Hay que resaltar que el mismo arameo, que era la lengua de Jesús, se perdió y por ello no conocemos cuáles fueron las palabras auténticas de Jesús en el Evangelio.
La Cena del Señor, que primitivamente fue una comida, comienza a transformarse, y poco a poco va perdiendo la forma y esencia de lo que hizo Jesús y que, en un primer momento, hicieron también las primeras comunidades cristianas. La Cena se fue convirtiendo en un rito en el que difícilmente era posible reconocer aquella cena de Jesús con sus discípul@s. Durante siglos, la Eucaristía se celebró de espaldas al pueblo y en una lengua que era ajena al modo de ser y expresarse de la gente corriente.
Sólo con la celebración del Vaticano II se plantea la necesidad de cambios profundos en los modos y formas de celebrar la Eucaristía, que dicho sea de paso, había cambiado hasta su nombre. La Cena del Señor pasó a ser denominada como Misa, y en el mejor de los  casos, Eucaristía.
Podemos así, de una manera muy somera, comprender que no nos sea extraño que de la Eucaristía no haya quedado sino un rito repetitivo.
Recordemos que Jesús, invitó a sus amigos (mujeres y hombres) a celebrar la Pascua, en aquella Cena, que para los cristianos pasaría a ser la Primera Cena con el Maestro de Nazaret, y que se celebró casi con seguridad siguiendo el rito judío.
En dicha celebración de la Pascua se recordaba y agradecía a Dios por lo vivido por el pueblo de Israel en su Éxodo de Egipto. El pasado, por duro que haya sido hay que recordarlo con alegría, y agradecimiento a Dios, porque es en esos momentos de dificultad en los que más crecemos según la imagen de Dios y maduramos, nos dignificamos y nos acercamos a Dios.
En esta celebración de la Pascua se sabe que tomaban yerbas amargas, miel de abejas, pan y vino. Cada uno de estos elementos con un profundo significado simbólico. Las yerbas amargas, significaban el sufrimiento impreso en el sabor amargo; la miel de abeja, endulzaba y suavizaba el amargo sufrimiento; la esperanza, hacia disfrutar el calor y ternura en la vida.  El pan partido y compartido entre amigos, en la comunidad, implica compartir aquellas necesidades y debilidades humanas, que tod@s de una u otra forma hemos experimentado, y es aquí, en esa experiencia donde cobran pleno sentido las palabras: “Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre”.
Recordar este pasado, compartirlo entre l@s amig@s y en la Comunidad, es disfrutar y generar la admiración y respeto entre herman@s, fortaleciendo los lazos de solidaridad y relaciones humanas fraternas. Por eso es una Celebración Pascual, eso es anunciar la Resurrección hasta que Él vuelva, por eso proclamamos este gran misterio y lo anunciamos.
Cada Eucaristía es una Pascua, es liberación, es un paso hacia adelante, es un cambio, es conversión, es novedad, por eso después de cada Eucaristía, no podemos seguir siendo iguales. ¿Qué nos hace falta para liberarnos y ser felices?
Para entender el valor, la fuerza y el sentido de la Eucaristía, tenemos que recuperar el mensaje de Jesús de Nazareth. ¿Cómo? Orando, reflexionando, compartiendo y actuando en comunidad. Solo así iniciando el cambio entre nosotr@s mism@s seremos capaces de cambiar, situaciones dolorosas en nuestras familias, hogares, vecinos, el edificio, unidades cerradas, el barrio, nuestros pueblos, ciudades, el país y el mundo entero.
“Aun, el hecho que todos pueden comer y beber y disfrutar el bien que resulta de todo su trabajo, es un regalo de Elohim”=Dios [23] Eclesiastés 
En referencia a lo indicado anteriormente sería bueno dedicar  un largo tiempo a leer, reflexionar y orar el texto de Pablo en 1ª. Corintios 11
“Ahora bien, con lo que ahora les voy a decir no los felicito, ya que sus reuniones les causan más daño que ayuda. En primer lugar, he oído que cuando se reúnen como iglesia, hay divisiones entre ustedes, y me temo que hasta cierto punto sea verdad. No hay duda de que habrá diferencias entre ustedes. Así es como se identifica a los que son aprobados. Cuando ustedes se reúnen, en realidad no están compartiendo la Cena del Señor, porque cada uno come sin esperar a los demás. Entonces, unos quedan con hambre, mientras otros beben hasta emborracharse. ¿Acaso no tienen casa donde comer y beber? ¿Es que menosprecian a la iglesia de Dios y quieren humillar a los que no tienen nada? ¿Qué quieren que les diga? ¿Que los felicito? Eso no merece ninguna felicitación.”
*Presbitera católica
 

Molineros, Octubre 27/18 La Comunidad me ha pedido ungir a nuestra hermana Enco, en su cumpleaños, no lo hago yo sola como presidiendo el Rito, he invitado a los participantes a que lo hicieran conmigo y expresaran sus sentimientos de gratitud y admiración hacia esta hija, hermana, y abuela.

ASPECTOS DEL RITO DE LA UNCIÓN CON EL OLEO DE LA VIDA

Y LA SALUD:

La hija mayor, hermosamente, unge a su madre. Fue un momento precioso!

Familiares y amigos se preparan para pasar a ungir a Enco, en su cumpleaños.

 

Tuvimos cantos de alabanza, animados por Tere Garcia, hermana de Enco.

Fue muy emocionante, ver como papá, mamá, hermanos/as fueron pasando uno por uno, a ungir a Enco agradecerle su buena relación con la familia, su testimonio y coraje, a lo largo de la vida. Ungíamos a Enco, con oleo, en señal de reconocimiento en ella, como una de las personas importantes dentro de la familia.

*Presbitera católica romana.

El 11 de Diciembre 2010, en la ciudad de Sarasota, Fl, fui ordenada presbitera dentro de la Iglesia Católica Romana, por la obispa Bridget Mary Meehan, en compañía de mis hermanas presbiteras y la presencia de la Comunidad Afro del Buen Pastor, que venían acompañados de las Rvdas Judy Beaumont y Judy Lee.  Sigue viva en mi la emoción que sentí al verles, pues para mi eran la presencia de mi familia y mis hermanos afro, tanto del Pacifico, como del Atlántico.

No me era ajena la víspera de la celebración de la fiesta de la Virgen Morena, Nuestra Señora de Guadalupe patrona de América.

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Añoraba celebrar con Ella, agradecerle su testimonio y coraje, como la primera mujer presbitera, que llevó a Jesús en sus entrañas y nos lo entregó: “este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre…”

Con mi madre y la familia, le honramos con la devoción del Rosario en familia, sé que Ella, nos lo ha agradecido siempre.

Es Ella, como mujer presbitera, la que hoy me desafía a vivir, proclamar, anunciar y denunciar, lo que conocemos como Canto del Magníficat.

Es Ella, con los pies en la tierra, denunciando el sufrimiento y la realidad de su pueblo, no mujer tímida, ignorante. Ella, había aprendido en el Templo con su tío político Zacarías, Sumo Sacerdote (esposo de Isabel) hacer el análisis de la realidad en su tiempo, el cual la hace conocer las torturas y opresión de su pueblo, y ante su sensibilidad humana, no puede quedarse callada. Es Ella, la que reacciona a diferencia de los Sumos Sacerdotes, que habían escuchado en el Templo, las mismas enseñanzas de Zacarías.

Ella, vivió y conoció la opresión, humillación y marginación de la mujer en su tiempo. Ella misma, si José no la protege, hubiera sido apedreada hasta la muerte.

No se quedó callada, no se escondió. Salió por caminos peligrosos, minado por bandas delincuenciales, asaltadores de caminos, los atravesó, para llegar a hasta donde su prima y anunciarle la Buena Nueva, que llevaba en sus entrañas.

Ella sabe que el Espíritu de Dios, la Ruah, está en Ella y con Ella, haciendo vibrar su ser femenino en sed de Justicia y Vida. Ella le conoce, le siente y le descubre en su interior, con gozo y dignidad proclama:

“Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí.”

Es esa fuerza divina, que no puede esconder, la que la impulsa y mueve, anunciar el Evangelio.

Es Ella, la que denuncia la corrupción del Imperio Judeo-romano, y como mujer sacerdote, profetisa:

Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos despide vacíos.”

Es Ella, María, mujer espejo, en la que me puedo mirar. Es Ella, la que me motiva a vivir mi sacerdocio, me interpela, me hace comprometer, me desafía, me empuja, me anima, me apoya, me guía.

¿Cómo no saludarla?:

Dios te salveMaría, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Jesús, ruega por nosotras/os, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”

Gracias, Madre mía, me haces vibrar y vivir mi ministerio presbiteral femenino.

*Presbitera católica romana.

Este maravilloso grupo conocido como las Mujeres Espejo, como su nombre lo indica, nos reunimos para conocernos y apoyarnos las unas a las otras, para descubrirnos como espejos, el gozo y el sufrimiento de mi hermana es igual al mio. Lo que le pasa una, nos pasa a todas. En esta ocasión, estamos dando a conocer Historia de la Iglesia, y dando a conocer nuestro Movimiento Asociación de Presbiteras Católicas Romanas. Agradecemos la invitación y convocatoria a Rosiris Murillo nuestra hermana y anfitriona.
*Presbitera Católica Romana.
REPORTE GRÁFICO DE LA CELEBRACIÓN EN CASA-IGLESIA. EN CASA DE LORENZA RAMOS Y SU FAMILIA, CON OCASIÓN DE LA PASCUA DE SU ESPOSO HUMBERTO GARCIA.
La comunidad invocando la presencia de Dios, me pide presidir la Eucaristía, para celebrar la vida de Enco, con su familia.

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