Somos un Movimiento Internacional dentro de la Iglesia Católica, en la búsqueda de Justicia e igualdad para mujeres y hombres en la inclusividad según la propuesta de Jesús de Nazaret

Archivo para julio, 2018

VIVENCIA DEL BAUTISMO: SACERDOCIO COMÚN, SACERDOCIO MINISTERIAL (PASTORAL O DE SERVICIO)Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*

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En un principio no tuvimos confusión y para todas/os nos era claro, el sacerdocio común. Entendíamos que nos tocaba a todos los/as bautizados/as.

 

Cuántas veces no hemos cantado con toda el alma: “Pueblo de reyes, asamblea santa, Pueblo Sacerdotal”? Qué enunciado tan profundo, tan hermoso! Y lo hemos cantado muchas veces de una manera mecánica. De veras soy sacerdote? Tu eres sacerdote? No es sacerdote, únicamente quien dirige la liturgia de la Eucaristía. La Iglesia misma así nos lo ha enseñado y sostenido.

 

Cuál es la diferencia entonces, entre el sacerdocio de ellos y el de los laicos/as? Ellos y todos/as los/as laicos/as, hemos sido bautizados/as! Mujeres y hombres. El agua bautismal, ha sido igual para todas/os. El sacramento como tal ha sido y es igual para todas/os.

 

¿Por qué a las mujeres se nos mengua abruptamente del sacerdocio común-ministerial? Dándole solo relevancia al varón? Quien lo hizo, por qué lo hizo? Cuándo, dónde? Buenas preguntas.

 

Quién es la voz de la Iglesia? El Pueblo?

 

¿Dónde puede hablar el Pueblo, como Asamblea Santa, Pueblo Sacerdotal? Cuándo el Pueblo es consultado?

 

Cuándo el Pueblo, designa sus ministros para el servicio en la Iglesia, en la Comunidad?

 

Bien ha dicho Francisco recientemente: “Si tú, cura, no puedes ser misericordioso, dile a tu obispo que te dé un trabajo de administración” (1)

 

El  ser  sacerdote, para acompañar al Pueblo, es un llamado muy especial, de la Ruah que potencia el Bautismo, sin excluir mujeres y hombres. Si las mujeres estamos “excluidas” no es porque lo queramos, no nos hayamos interesado, o no lo hayamos buscado. Han sido normas sexistas dentro de la Jerarquía de los varones. Porque no es el Bautismo el que nos divide, margina y separa. Porque amamos nuestro Bautismo, porque amamos nuestra Iglesia, es que reclamamos en plenitud nuestro Bautismo. No todas, ni todos dentro del sacerdocio común, sienten ese llamado tan especial.

 

El sacerdocio no se enseña, el sacerdocio no se improvisa. El sacerdocio brota, nace, crece, se manifiesta.   El  Pueblo lo huele, sabe cuál y quién es el sacerdote que necesita.

 

El sacerdocio es más, es un don que no puede ser impuesto, o trasplantado. El sacerdote se empieza a perfilar como sacerdote, en la casa, en la familia, en el barrio, en su pueblo. Bajo el amparo de un hogar, con las abuelas, madre, tías, hermanos/as.

 

Es por la esencia de nuestro Bautismo, que todos/as los católicos estamos llamados a anunciar, predicar, ser profetas y sacerdotes. Pero, en la práctica, las mujeres no podemos predicar en la Iglesia, (ver Canon 767). No podemos pronunciar ninguna palabra profética, simplemente porque somos mujeres! Y menos podemos ejercer el sacerdocio ministerial-pastoral!

 

Sin embargo, la Historia está latente a pesar de los siglos! Ni Constantino, ni Diocleciano, ni Lactancio, ni Eusebio, la han podido borrar. (2)

 

A pesar del silencio impuesto, la marginación, constituciones y cánones, las mujeres hemos hablado: María la Madre de Jesús, se manifestó a través del Cántico del Magnifica! Son muchas mujeres las que quisiera nombrar, por su coraje y valentía. Mujeres que se subieron al púlpito de las catedrales y les hablaron a los Obispos y clero en general! Hildegarde von Bingen, (1098-1179), Catalina de Siena (1347-1380).

 

El sacerdocio común (LG10) en ningún momento, repele o es competencia del sacerdocio ministerial. Ambos tienen su origen en el Bautismo!

 

Cuando se ha entendido el sacerdocio común, se empieza a construir el sacerdocio ministerial. Es el Pueblo Sacerdotal, que gesta, sugiere, aprueba y pide, a quien necesita para el servicio del sacerdocio ministerial. (Mirar el Ritual Romano, para la Ordenación). Solo en el Rito para el Matrimonio, se pregunta a los asistentes: “si alguien tiene algo que decir, o sino calle para siempre”.  A esto es a lo que la alta Jerarquía le teme. El que los laicos desde su sacerdocio común, se empoderen y vivan el sentir de una Iglesia inclusiva, circular.

 

El sacerdocio ministerial, no tiene por qué oscurecer al sacerdocio común, no tiene por qué limitarlo, marginarlo u  olvidarlo.

 

Que es que desde el “sacerdocio común” se está impulsando el sacerdocio de la mujer. Que es que desde el “sacerdocio común” se está clericalizando al laico. No voy a entrar a comentar esa banalidad, pero si la dejo latente para quien la quiera retomar.

 

Haciendo un poco de memoria esto no ocurría en el pasado, ya que el Pueblo al referirse al sacerdocio, nos referíamos al sacerdocio de los sacerdotes, pero a partir de Vaticano II (GS10) descubrimos que el sacerdocio nos atañe a todos/as por el Bautismo invitado todos/as a ejércelo de manera más consciente y responsables.  Las confusiones mayores fueron apareciendo después del Sínodo 1972.

 

Ha sido tal la confusión tan confusa que han presentado ciertos personajes, llegando hasta pretender desaparecer el sacerdocio común o viceversa. Ambos son importantes y relevantes. Y, menos pretender “desaclericalizar” la Iglesia. Que por supuesto no es lo mismo que decir: “no al clericalismo”. Por querer acabar con el sacerdocio común se habla de no clericalizar a los laicos. Al sacerdocio ministerial se le dice: “no al clericalismo” sobre todo a aquel exagerado hábito talar.

 

Hay un refrán que nos puede ayudar en esta confusión: “ni tanto que queme al santo y ni tanto que no lo alumbre”. Lo más importante que “huelan a oveja” y a oveja pueden oler perfectamente los dos, sin entrar en contradicción de olores.

 

Tanto ser el sacerdocio común, como el sacerdocio ministerial, se nos presenta en toda su grandeza y humildad, ya que no ejercen por si mismos un servicio al pueblo de la Divinidad, sin la presencia Divina:

 

“Porque allí donde dos o tres de ustedes

se reúnan en mi nombre, allí estaré yo”.

Mateo 18:20

 

Qué grande es la presencia de Dios, que nos une y aminora toda separación o división, que pretenda alejarnos de su presencia divina!

 

Oh Dios, gracias, te Amo!

 

 

*Presbitera católica

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COLOMBIA. MEDELLIN. ENCUENTRO INTERNACIONAL MEDELLIN 50 AÑOS. EL GRITO DE L@S POBRE, GRITO POR LA VIDA.

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HOMENAJE A LA MIRIAM DE MAGDALA EN TI. Magdalena Bennásar Oliver

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Magdalena Bennásar Oliver. espiritualidad integradora cristiana

Siempre hablamos de ella. Muchas de nosotras la consideramos nuestra maestra y hermana mayor. En ella proyectamos nuestros modelos de discípula, de mujer libre de las redes del patriarcado, y ,sobre todo, de mujer empoderada por un amor personal, profundo que como catapulta la lanzó a la tarea que Jesús le encomendó: contarle al mundo que Él vive. Contarle al patriarcado que así no, y los frutos desafortunadamente los vemos hoy más claramente…así no.

Ella tiene el secreto, la llave del cómo. Y nos lo cuenta, entre líneas, porque nunca interesó demasiado, y la manera de silenciarla fue considerarla prostituta. Ellos, el patriarcado sabían que este término tenía un poder fulminante entre hombres y mujeres.

Tenemos una amiga en Holanda y hace unas semanas nos llevó a conocerlas en sus ventanas rojas, en sus calles tortuosas. Teresa, nuestra amiga va mucho a visitarlas. Pasa por delante de sus ventanas a una hora prudente, y les sonríe. Eso hicimos, y ellas se dan cuenta de tu sonrisa sororal. Jesús debía hacer eso. Yo me las imaginé, saliendo de sus ventanas donde humilladas maquillan sus cuerpos y  esperan que alguien compre su servicio, y liberadas de esa dependencia para alimentar a sus hijos… correr a una vida normal, como la nuestra. ¡Cómo no iba a enternecerse Jesús!

También a Miriam de Magdala la colocaron, ellos, en una ventana roja, pero gracias a muchas hermanas y hermanos biblistas que la sacaron hoy puede correr por nuestras calles en nuestras sandalias, como la discípula que fue y que sigue siendo hoy en ti y en mí.

Más que yo hablar, de nuevo, de ella, debo decir que es ella la que me habla de nosotras, de mí.

¿Qué nos dices Miriam de Magdala a las mujeres discípulas de hoy?

Aquí y ahora, te invito a que te hagas la pregunta, si quieres…yo me la he hecho y ahondando en el alma me encuentro con una palabra “haz tú lo mismo, descubre la Miriam de Magdala adormecida en tu hondón, en tu congelado interior, en tu fantasía…descongélala, sácala de cualquier ventana roja, y dale cobijo en tu alma de discípula”.

Si le dejas, se hará carne de tu carne. Si le dejas, te ayudará a caldear ese frío interior que nos impide caldear el mundo con la presencia del Amado.

Conozco a muchas mujeres hoy que encarnan su espíritu y corren por nuestras calles. Son entre otras, las beguinas de hoy. Dejaron atrás el patriarcado y sus redes e iniciaron grupos por ejemplo en USA las SFCC’s: Sisters for Christian Community (Hermanas para la comunidad cristiana), empiezan en 1970, están por muchos países, libres, empoderadas, sin propiedades, sin superioras, son una comunidad ecuménica, profética (prefieren este término positivo a lo que legalmente sería no-canónica)… otras mujeres  Miriams están en sus casas, mujeres se diría que solteras, pero totalmente comprometidas con el Resucitado siendo sus manos, su pensamiento, su mirada…

Es un momento histórico apasionante. Lo viejo está reviejo, lo nuevo brotando, madurando.

Las Miriam de Magdala de hoy, muchas tienen teología, predican, escriben, acompañan…somos miles. No salimos en las noticias, ni en las revistas eclesiásticas, no somos importantes para el mundo patriarcal, pero somos el tesoro escondido, la riqueza que salva el cristianismo. Jesús hoy, de nuevo pondría su movimiento en manos de Miriam de Magdala.

Jesús, el Amado, el Resucitado, hoy pone su movimiento emergente en nuestras manos de mujer, de nuevo. Manos de parteras y de predicadoras, manos de discípulas, maestras, profesoras y hermanas.

Somos una revolución, a lo femenino, como ellas, las primeras, en nuestras casas, en nuestros círculos, en las facultades de teología, en educación,  en las redes sociales…somos imparables.

Esa energía de la Ruah, atrae, reforma, suscita, se trata de acoger, acompañar, dar a luz, ayudar a nacer…

Feliz día hermana Miriam de Magdala.

Magdalena Bennásar Oliver

HOMENAJE A LA MIRIAM DE MAGDALA EN TI. Magdalena Bennásar Oliver

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ENCUENTRO INTERNACIONAL: MEDELLIN 50 AÑOS EL GRITO DE L@S POBRES, GRITO POR LA VIDA.

RESUMEN HISTÓRICO EN POWER POINT DE ARCWP (2016-2018)

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