Somos un Movimiento Internacional dentro de la Iglesia Católica, en la búsqueda de Justicia e igualdad para mujeres y hombres en la inclusividad según la propuesta de Jesús de Nazaret

Archivo para octubre, 2018

MI EXPERIENCIA MEDELLIN 68 DESPUÉS: Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*

 

Medellín 68 después, reconozco, que, no tenía la consciencia que hoy tengo de cara a este gran acontecimiento. Sabia que era un acontecimiento de Iglesia muy importante, algo así, como el pequeño Concilio Latinoamericano, pero lo veía con los rasgos de mi formación patriarcal-machista. Como que eso es cosa de la Iglesia (varonil) no me toca a mí.  Me demoré un tiempo en asumir y asimilar, lo que había vivido.

A pesar de lo vivido, en Medellín 68, también tuve que desandar lo andado de mi formación religiosa-patriarcal. Es cuando se me envía a prepararme en Catequesis Superior del ICLA-Manizales, instituto creado por el CELAM, dándole continuidad a Medellín 68. Allí, empezó mi formación y crecimiento en la Teología de la Liberación.

Cuando fui enviada al campo misionero, en mi contacto con la población indígena y afro, es dónde confronto que la teoría aprendida, no la puedo aplicar…que tengo que aprender a escuchar, que el cambio viene en serio. Hay que darle la palabra al Pueblo Iglesia de Dios. Ese fue mi mejor aprendizaje.

¿Qué herramienta me sirvió y me sigue sirviendo? La Lectura Popular de la Biblia, provocando a la gente a desentrañar que nos dice la Palabra de Dios hoy, en nuestro medio. Estimulándoles, animándoles, dándoles confianza, de que ellos/as, también pueden leer, aprender y comentar la Palabra.

Es así como he visto el fortalecimiento de las Comunidades Eclesiales de Base, como pequeñas iglesias locales, en la experiencia de las primeras comunidades cristianas, Casa-Iglesia.

A pesar de la represión desatada contra la oficina (SCCS) que nos prestaba el servicio de materiales, cartillas, boletines, audiovisuales (Servicio Colombiano de Comunicación Social), desde donde se realizaban talleres, en diferentes sitios del país, como Bogotá, Barranquilla,(Las Malvinas, Las Domitilas) Cartagena, (Funsarep) Popayán (con las Lauritas) ,Granada, con las Salesianas (Meta) Nariño (Cia de Maria), quienes siguieron la labor misionera, con el método de Ver, Juzgar y Actuar, realizando una Hermenéutica desde el saber de la gente, fueron las religiosas, y religiosos, que están en el sector popular, apoyando al campesinado, indígenas, en su lucha de la Reforma Agraria (ANUC Asociación Nal. de Campesinos), el CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca. Organizando y apoyando las Madre Comunitarias.

Estos fueron los movimientos iniciales después de Medellín 68, en los que participé directamente, y fuera del país, estuvimos participando en la capacitación organizativa de campesinos, maestros, estudiantes, y padres de Familia, en Nicaragua (1979).

Lógico, que este trabajo, a los dueños de este país, no les agradó mucho, porque, además, a los líderes se les dió formación usando Pedagogía del Oprimido, de Paulo Freire, esto nos hacía tomar más consciencia, para desembobar a la gente.

No hay represión mala, por dolorosa que haya sido, nosotros y la gente aprendimos a protegernos mutuamente. La represión también nos dio lecciones dolorosas, lideres laicos, asesinados, religiosas y sacerdotes asesinados y otros encarcelados y cambiados de lugares, para alejarlos de las comunidades.

Hoy, después de todo lo amargo sucedido, incluido el fatal accidente de Mons. Gerardo Valencia Cano, promotor de la descolonización del Evangelio en América Latina, vemos una Iglesia germinando en plena primavera, los grupos mencionados anteriormente, persisten y resisten. Cada vez más dentro del camino Ecuménico, que aunque desacreditado y manejado por las jerarquías, hoy vemos un ecumenismo de base, que nos une cada vez, en la Justicia, la Paz y Solidaridad. Fruto de ello: CEDEBI (Colectivo Ecuménico de Biblistas), la Mesa Ecuménica por la Paz, Justicia y Paz Intereclesial, Redes Cristianas por la Paz, Pax Christi-Medellin y todos los movimientos que van apareciendo de mujeres reclamando sus derechos no solo en la Sociedad, sino dentro de la Iglesia, como la presencia del Movimiento de Presbiteras católicas romanas (ARCWP).

Sentimos en ellos la acción de Pentecostés que se hizo presente en Medellín 68, renovando continuamente nuestra Iglesia Latinoamericana, -Aquí y Ahora-

 

*Presbitera católica.

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ARCWP-SURAMERICA: LUCERO ARIAS PRESBITERA

Las mujeres católicas, se unieron para solicitar a la jerarquía eclesiástica de la iglesia :Se les permita cortésmente una voz en el futuro de nuestra iglesia. Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP*

Con ocasión del Sínodo que se realiza por estos días en la Ciudad Eterna: Roma, un grupo de mujeres católicas decidieron manifestar su inconformidad ante la actitud absurda, descortés, denigratoria, marginal, y humillante de no permitir que, las 30 mujeres elegidas para asistir al Sínodo, fueran meras observadoras, sin voz ni voto. Su voz solo se escucharía en los pequeños grupos, más no en la Asamblea, así lo expresó el obispo Fabio Fabene. Dicha manifestación se realiza fuera de la Congregación para la Doctrina de la Fe, antes conocida como la Inquisición. Han sido fuertemente acosadas, estrujadas, rodeadas por un fuerte cordón de seguridad. maltratadas por la policía fuertemente armada. En el Vaticano II sucedió igual, las mujeres “participantes” no tuvieron ni voz ni voto. En la II Conferencia Episcopal Latinoamericana, celebrada en Medellín 1968, Mujeres lo suficientemente preparadas, capaces de dar su aporte al servicio de la Iglesia, iba a suceder los mismo, pero gracias a que en el reglamento del CELAM, los participantes y enviados especial, y peritos tienen voz en las Comisiones, más no en las Plenarias de la Asamblea. Antes de seguir adelante, me permito hacer honor a estas mujeres presentes, mas no conocidas en Medellín 68: Hna. Maria Rosa Castro, Hna Ma. De los Angeles Ramos Madre Elvia Salazar Madre Clara Emert Madre Dirce Galvao Madre Margarita Ochoa Hna Irani Bastos Señorita Amparo Ferrer Señorita Margarita Moyano Señorita Marina Bandeira Y cómo olvidar a la Madre Maria Agudelo.? Y no quisiera que quedaran invisibles aquellas mujeres encargadas del aseo en las habitaciones, en la cocina y el comedor… Siendo mujeres bautizadas, comprometidas con la Iglesia Pueblo de Dios, en sus trabajos de Evangelización y Catequesis, siendo la gran mayoría pertenecientes a la familia de Dios, igual que los varones, como hijas creadas a su imagen y semejanza, hemos sido y somos tratadas sin justificación y argumento válido, como lo más indigno de la Iglesia. ¿Cuándo se va a revisar el Decreto Graciano del año 1.140, sin la aprobación oficial de la Iglesia? ¿Decreto en el que se basa y se fundamenta el Derecho Canónico que rige a la Iglesia? Dice el Decreto Graciano: “Aunque una mujer culta y santa no debe presumir de enseñar a los hombres en la asamblea (comunitaria). Un laico no debe presumir de enseñar en presencia del clero, a menos que se lo pidan”. Lo anterior escrito arriba, lo reseña y apoya el actual Canon 767 que dice: “Entre las formas de predicación destaca la homilía, que es parte de la misma liturgia y está reservada al sacerdote o al diacono; a lo largo del año litúrgico, expónganse en ella, partiendo del texto sagrado los misterios de la fe y las normas de vida cristiana”. Ha sido esto inscrito y enmarcado en la Jerarquía Eclesiástica, con letras de molde, para que las mujeres no podamos intervenir en favor de la Iglesia Pueblo de Dios. Hasta cuando la Jerarquía Eclesiástica va a seguir apoyándose en el caduco Decreto del monje Graciano, para enrostrarnos que: ¿“Las mujeres deben cubrirse la cabeza, ¿porque no son la imagen de Dios”? ¿Cuándo la Jerarquía Eclesiástica, será capaz de pedir perdón a las mujeres, por la discriminación, desprecio y marginación, sin rectificar y si difundir hasta nuestros días la famosa frase de Santo Tomás de Aquino: “La mujer por naturaleza es inferior al hombre en valor y dignidad…”? En unión y solidaridad con el grupo de mujeres atropelladas en Roma delante de multitud de clero y fieles que se dicen cristianos, que guardaron silencio y no las defendieron, uno mi voz y apoyo todas con las mujeres que hoy pedimos una reforma dentro de la Iglesia, donde se nos considere ciudadanas con plenos derechos dentro de la Iglesia, donde tengamos VOZ y VOTO y sean anulados los Cánones 1024, 767. Es nuestro deber anunciar el Evangelio, por el mandato expreso del Maestro a nuestra Patrona Maria de Magdala, y velar por el futuro de la Iglesia. *Presbitera católica _________ Bibliografia: https://whowhatwhy.org/2018/10/03/defending-vatican-roman-cops-harass-peaceful-feminist-protesters/ https://evangelizadorasdelosapostoles.wordpress.com/2018/10/02/la-sombra-alargada-de-pablo/ http://www.vatican.va/archive/ESL0020/_P2H.HTM Adelaide Baracco Colombo: Juliana de Norwich. Editoria ESET Vitoria-Gasteiz 2015.

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